Música

Published on Noviembre 16th, 2013 | by Laura Muñoz

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Los Arctic Monkeys nos dejan fríos

La velada de anoche llevaba varios meses marcada en rojo en mi calendario. Tenía todos los ingredientes para ser un concierto apoteósico: una de las mejores bandas de los últimos años, liderada por un Alex Turner cada vez más seguro de sí mismo, que venía a un Palacio de los Deportes lleno hasta la bandera. Nos las prometíamos muy felices todos sus seguidores, incluso aquellos entre los que no ha gustado especialmente su último disco, AM.  Personalmente, los prefería cuando lucían una batería rabiosa y hacían énfasis en el poderío de sus guitarras, me parecían un grupo con una personalidad más fresca, a medio camino entre la rebeldía y el pasotismo. Quizá van dejando de lado esa excitación que tanto les caracterizaba, natural en unos chavales postadolescentes, en busca de un sonido más sofisticado y unas letras más maduras. A medida que lanzan discos al mercado las noches de fiesta salvaje y relaciones pasajeras han ido cediendo protagonismo al amor del de verdad, ése que te trastoca los esquemas vitales y te hace elevarte a las nubes o tocar fondo. Los años pasan para todos y lo cierto es que su evolución es lógica y mantienen alto el listón.

 

Es difícil mezclar dos estilos tan opuestos, pero los Arctic Monkeys tienen muchísima calidad y un repertorio lo suficientemente extenso como para lograr salir por la puerta grande y dejar a su público extasiado. Así al menos los recuerdo en el concierto que dieron en el Palacio de Vistalegre en 2010, a pesar de que por aquel entonces su líder se mostraba abiertamente distante. Alex Turner ha terminado asumiendo su papel de estrella (estatus que no va a robarle ningún otro de los componentes del grupo, que se limitan a ejercer de mera comparsa) y ése es el único punto positivo que puedo darles con respecto a giras anteriores, porque en todos los demás ámbitos salen perdiendo.

 

Turner y los suyos aparecieron con tupé y traje de chaqueta, como si fueran a llevar al baile de graduación a la madre de Marty McFly. El decorado y el juego de luces también eran bastante sobrios, lo que remarca aún más todo lo que actualmente les distancia de sus orígenes musicales. Arrancó la noche con Do I Wanna Know?, una de las mejores piezas de su último trabajo, elegante y contenida. Siguieron con Brianstorm y Dancing Shoes, que me sonaron extrañas, con un punto ralentizado. Inicialmente pensé que era un error de percepción mío, pero no…las guitarras ahora son más lentas y la entonación de Turner mucho más pausada, masticando cada frase. Es cierto que este chico tiene una voz maravillosa y se goza más de ella de este modo, pero sin esa velocidad frenética estas canciones no explotan todo su potencial. Lo mismo les pasó con Teddy Picker, Crying Lightning e incluso con I Bet You Look Good On The Dancefloor, que pese a todo supuso uno de los mejores momentos de la noche. Lo de  Mardy Bum, que tocaron en los bises, ya fue de traca. Una versión descafeinada de uno de sus himnos y que de esta manera pierde todo su encanto.

 

El problema no estuvo en que los ingleses se centrasen en su último disco, cosa lógica si se tiene en cuenta que se trata de su gira de presentación. Es más, las canciones del AM fueron las que mejor sonaron de la noche, especialmente Arabella, la emotiva I Wanna Be Yours y R U Mine? (cuánto guiño al público femenino, por cierto. Espero que ahora no pretendan convertirse en un grupo forra-carpetas). Su error principal es que no acertaron con su setlist, que a ratos resultó tedioso. Y para colmo de males el sonido dejó mucho que desear, con colapso de guitarras y una molesta reverberación de fondo en algunos temas, como guinda de este pastel mal elaborado. Un nivel demasiado bajo para una banda con tantísimo talento, que nos devolvió a la gélida noche madrileña sin arrancarnos la chispa de embelesamiento que se les esperaba.

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One Response to Los Arctic Monkeys nos dejan fríos

  1. CHR. says:

    A mí no me dejaron frío aunque es cierto que el ambiente sí lo estaba. No está hecha la miel… xD

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