Chafardear

Published on Octubre 28th, 2013 | by Laura Muñoz

0

La dulzura de los pequeños detalles

Madrid es una ciudad que te conquista por la vitalidad de las personas que la habitan, su belleza arquitectónica, la alegría de sus domingos en la Latina, los artistas que te maravillan en cualquier bar de Malasaña o su refrescante sensación de libertad. La capital tiene mil encantos, pero entre ellos no se encuentran sus olores. El mar está demasiado lejos como para regalarnos aromas salados y apenas hay árboles entre sus edificios que nos traigan la fragancia de la madera y la tierra mojadas. Esta ciudad huele a asfalto, a concentración, a gente atareada. Es tan precipitada, con su constante búsqueda de lo inmediato, de no perderse nada, que los pequeños detalles quedan relegados a un plano de conciencia casi imperceptible. Cuando paseo por sus calles solo el oído o la vista me sacan de mis ensoñaciones, así que fue agradabilísimo el día en que levanté la cabeza y me di cuenta de que mi nariz me había guiado hasta la puerta de un local precioso. Por una vez, el olor de Madrid se impuso a sus reclamos habituales.

 

Acaramelada es una tienda decorada con mimo, que transmite entusiasmo y amor por sus productos. Decorada en tonos pastel, con un escaparate que cambian habitualmente y que es toda una delicia (ahora mismo está inundado de arañas, brujas y fantasmas para celebrar Halloween), este establecimiento llama la atención por su esencia a chocolate, azúcar y mantequilla. Una vez dentro, seguro que no puedes resistir la tentación y pruebas algunos de los dulces que tienen expuestos (las coolturetas nos comimos un muffin de manzana y un cupcake de frambuesa, y estaban espectaculares), aunque lo que realmente destaca es su exposición de tartas, galletas y artículos decorativos. A partir de los dos euros se pueden degustar los cupcakes  o las magdalenas, y por precios muy económicos encontramos todo lo necesario para convertirnos en unas expertas reposteras: moldes, mangas pasteleras, delantales,…

 

Una propuesta muy interesante de Acaramelada es la posibilidad de celebrar cumpleaños y hacer talleres, ya sea para adultos u orientados a los peques de la casa. Yo soy una cocinera bastante torpe, pero cuando vi los muffins que hacen los niños de cinco añitos, y la pinta que tienen, me sentí invadida por el espíritu de Eva Arguiñano y me decidí a apuntarme a su curso de aperitivos molones (¡y comerte después lo que cocines también forma parte del atractivo del taller!).

 

Si tienes alguna ocasión especial que celebrar, como un cumpleaños o un aniversario, puedes encargar tartas o galletas personalizadas. Es todo un reclamo para la vista y el paladar echarle un ojo a su catálogo: tartas de Harry Potter o inspiradas en dibujos animados para los niños, o en aficiones o algún rasgo que defina a los adultos (bolsos de Chanel, coches, cámaras de fotos, raquetas de tenis,…). La friki que llevo dentro se quedó totalmente alucinada con una tarta con forma de máscara de Darth Vader. ¡Y lo mejor de todo es que seguro que estaba riquísima!

 

Si quieres más información, comprar algún producto en su tienda virtual o ver su catálogo puedes visitar la web de Acaramelada: www.acaramelada.com

 

 

Tags: , , , , , , , , ,


About the Author



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Top ↑